Infusión de frutos rojos de Inti Tea
Jorge Luis Borges tomando té Debo a un regalo de cumpleaños el descubrimiento de esta variedad de té. Acostumbro alejarme, acaso por mero fundamentalismo, de infusiones que no contengan la planta del té como base. Es notable la excepción del mal llamado té de manzanilla por su sabor sosegado que me recuerda a la infancia y me ayuda a conciliar el sueño. Dada la muestra de cariño que supone una caja de seis variedades de té como regalo, también puede considerarse una excepción el té que nos compete en esta entrada: una infusión de frutos rojos. Los tés frutales son furor dentro de gran parte de los jóvenes consumidores de esta infusión, principalmente sus versiones en saquito. Maracuyá, frutilla, frutos rojos y, por supuesto, limón. En algunas ocasiones, le agrego jugo de limón a mi taza de té negro, pero le tengo rechazo al té frutal en saquitos. Tampoco es que sea particularmente de mi agrado el té frutal en hebras, pero al menos suele contener frutas deshidratadas que enriquece...